miércoles, 20 de febrero de 2008
Valores de nuestra comunidad
El trabajador silencioso
Moisés Chocrón Levy *
 
 
El difícil trabajo comunitario es para algunos miembros de nuestra colectividad una fuente de energía, el personaje que presentamos a continuación, es de pequeña estatura, pero su alma, su espíritu y su entrega, lo hacen grande, tanto que creo difícil que un solo individuo pueda emularlo con la misma calidad y el mismo tesón.
Hablamos de Don Moisés Chocrón Levy, de profesión joyero, pero su actividad principal, presidente de la Tzedaka Basseter, traduciendo nos encontramos con: un aporte del corazón, sin ostentación. Como una hormiguita va y viene Don Moisés, llevando ayuda a quien lo necesite o pidiendo a quien le sobre o, a los que aprendieron que es mejor dar que pedir. Lo increíble es, que en el reducido espacio de su negocio, alberga a todo aquel que se le acerque. Moisés rompe las leyes de la física "Dos cosas sólidas, no caben en un mismo lugar" ahí cual excepción de la regla, cabe a la vez, todo aquel que lo necesite.
Todos los meses  cada día un mayor número de miembros comunitarios con necesidades, pasan religiosamente a retirar su cheque mensual de ayuda. Durante el año, ésta institución se encarga de cancelar más de dos millones de bolívares, únicamente en pólizas de seguro de hospitalización. Menciono, las ayudas de medicinas, de médicos, de educación, pero no las quiero detallar, sé que son muchas y me alegra el corazón el saber que nuestro personaje con la ayuda de la Kehila hace posible un mejor estilo de vida y en algunos casos facilita el duro trabajo que conlleva el pedir.
Pero nos interesa saber ¿quién, de donde y que lo empujó a entregarse en cuerpo y alma?. Sabemos que sus padres, eran: Shalon Chocrón Chocrón y Lea Levy Sananes, que nació en la querida Tetuán un 18 de octubre de 1.921, que niñez fue sumamente dura, pierde a su padre cuando apenas tiene nueve años de edad. Cuenta con el apoyo de sus hermanastros, mayores que él, pero esa figura del padre no presente hace crecer dentro de él un auto sentimiento de lástima, que va superando con su acercamiento y profundización con la religión. Su Madre lo invita que emule la bondad de su padre, lo estimula y personalmente se ocupa que los mejores maestros construyan poco a poco, ese gigante en sentimiento. Los que lo conocieron en su tierra natal lo estimaban, ahora esos mismos lo estimulan en su labor y se vanaglorian de conocerlo. Moisés tuvo la  suerte de llenar las vasijas de su mente con los conocimientos impartidos por: el Rabí Eliyahu Cohen, el Rabí Salomón Benyamin, el Rabí Abraham Jalfón, el Rabí Samuel Barchilón y cierra con broche de oro el gran Rabí, Hayin Bibas. Nos da la impresión que estuviéramos hablando; de religioso ortodoxo, Moisés nos ha demostrado que si conoce en profundidad nuestra religión, lo demuestra cuando al hablar emplea metáforas, enseñanzas y paisajes de nuestra historia para facilitarnos su entendimiento.

Tags: Valores comunitarios

Publicado por samuelakinin @ 15:52
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