miércoles, 20 de febrero de 2008

Para la niña más dulce y querida del mundo, a ti, que hoy eres niña y mañana mujer, pero que siempre seguirás siendo en mi corazón:

Mi princesita adorada

El hacer el papel de padre, es una responsabilidad a la cual nos enfrascamos sin siquiera tener conocimientos o una metodología, que nos permita saber si lo que hacemos está bien o no. En palabras más sencillas; debemos de ser padres, debemos de ser los mejores, queremos que nuestros hijos estén siempre con nosotros, pero la vida avanza, los niños crecen y estos a su vez se encaminan hacia una aventura desconocida. Porque un nuevo día es una experiencia inigualada e inigualable, cada hijo quiere y requiere un trato único,

los padre, creemos hacer lo mejor para nuestros hijos, sé, que ésto no es verdad, pero también sé, que lo que ha movido mi corazón, es ese amor y devoción que por todos mis hijos tengo y en tu caso, mi sentimiento es muy especial.

Recuerdo cuando naciste, lo débil y pequeña que eras, recuerdo lo mucho que recé y lloré por ti, ahora que te veo como una señorita, me parece un sueño, es la película de mi vida que me gustaría se mantuviera detenida en el tiempo, pero de igual manera reconozco, que no es justo, que tú te mereces lo mejor, que mucha gente necesita de ti y en la medida en que crezcas, podrás ir abarcando a más y más seres que descubrirán asombrados lo que ya todos nosotros sabemos desde siempre, que eres el ser más cariñoso y bueno del universo. 

Hija, por favor no cambies, no permitas que la maldad que encuentres en la vía de la vida, estropeen tu corazón, trata de perdonarlos, enséñales que el bien es más fuerte que el mal. Que tú naciste para crear, para mejorar, para amar a los tuyos y a los demás.

Te queremos por siempre,

tú papá.                     

 Enero de 1.994


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Publicado por samuelakinin @ 15:59
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